Un cambio

jueves 7 de mayo de 2009


Iver

Es obvio que entre más dormida y sedada sea la consciencia colectiva de una sociedad, más fácil será gober-narla y pastorearla hacia los fines que el poder en cuestión decida conveniente, por con-secuencia, las sociedades más informadas y despiertas son el terror de los dictadores y au-tócratas.
Esperamos que haya sido en aras de la tranquilidad y la sana formación de la juventud cristiana –y no tanto– que muchas de las normas y regla-mentaciones se tornaran incuestio-nables, por más irrisoria que fuera la base por la cual fueran establecidas como tal, sin embargo, ni siquiera una bien intencionada preservación de nuestro código de conducta salva la gravedad de im-pedir el diálogo y sobre todo, la reestructuración de un reglamento que desde hace tiempo pide a gritos silenciosos un chequeo, pero lo más importante todavía, una actitud de honestidad y congruencia por parte de aquellos encargados de hacerlo cumplir.
Es inocultable que muchas de las actitudes inapelables del sistema universitario, por lo general se basan en arcaísmos, soberbia y hasta miedo, un miedo a mostrar signos de fragilidad dentro de una estruc-tura supuestamente hermética e infalible; es el miedo a enfrentarse al presente y buscar alternativas edu-cativas y reglamentarias diferentes a las internamente aceptadas y con las cuales nuestros administradores fueron educados, hace ya algunos añitos.
Es normal que en el pensar de un empleado, el sistema de reglas actual es el ideal, pues en su tiempo lo fue y al parecer, funcionó de maravilla, pues ha hecho de ese/a muchacho/a una persona al servicio de la obra del Señor.
Desgraciadamente, nuestro sistema educativo no se ha caracterizado por estar a la vanguardia de los cambios de nuestra sociedad y los relevos generacionales que implican un cambio en la mentalidad del individuo, al punto de satanizar a las nuevas perspectivas. Se nos ha enseñado a obedecer sin cuestionar, decidir sin replantear y actuar sin objetar, siempre siguiendo la línea que generacionalmente nunca cam-bia, a pesar de que hay abis-males diferencias entre el contexto sociocultural e intelectual de nuestros bisabuelos y el nuestro. Sin embargo la línea sigue ahí, esperando por ser recorrida por enésima vez. Y de esta forma seguimos inmersos en un sistema de normas obsoleto y a la vez inamovible, lo cual en pleno siglo XXI da muestras de un retroceso en la calidad de la formación no sólo de profesionales sino de jóvenes.
Se tiene la idea errónea de que cambiar y buscar alternativas en el sistema, más acordes a la actualidad, es ir en contra de los ideales perseguidos por nuestros pioneros en educación, y más aun, en los preceptos dejados por Jesús mismo. Tenemos miedo a enfrentarnos al presente porque toda la vida nos enseñaron a mirar al mundo desde una perspectiva hermética, unilateral y hasta intolerante, y el replantear estos valores se nos hace imposible, ya que nunca nos dijeron c[omo cuestionar nuestras propias políticas y creencias, y tenemos temor de fracasar y caer de la gracia de Dios si damos un «paso en falso», como se le denomina dentro de los prejuicios internos a la creación de medidas alternativas, satanizadas y repelidas a la menor provocación.
Siempre es más cómodo rehusarse al cambio cuando se tiene una perspectiva positiva del camino que transitamos, sin embargo ¿que sucede cuando en el afán de seguir el mismo camino, ignoramos las deficiencias del mismo y enga-ñándonos a nosotros mismos? Es por todos sabido que lo desconocido nos da temor y nos provoca actitudes irracionales y extrapoladas cuando somos empujados a enfrentar nuevas experiencias y actitudes que no aceptamos a la primera. Pero el cambio no es malo si está bien encausado, no se trata de abolir las leyes sino de reformarlas, para bien no sólo del alumnado sino de la burbuja en general, pues un reglamento formado dentro de un marco democrático, donde la voz del estudiante sea escuchada tanto como la de un administrador, forma profesionales más comprometidos con su entorno y empleados más responsables. No olvidemos que no estamos en un feudo, sino en una universidad -sí, una universidad- que pregona una visión emprendedora con pasión para el servicio; no pedimos más que eso, un servicio honesto y congruente, no una dictadura bananera

Enseñar a pensar



Nana

A la universidad llegamos ya formados. Los valores básicos se inculcaron en casa; la edad de la obediencia ya pasó; me refiero a que el tiempo en que papá y mamá te decían qué hacer quedó en los años de la niñez. Ahora toca pensar, evaluar, investigar y decidir.
Si aplicamos esto a nuestra alma máter podríamos decir que también que ya es tiempo de dejar atrás la infancia. En casa tengo papá y mamá, no necesito en la escuela otro par que intente tomar ese lugar. Ya estoy formada. Los cambios que aplique a mi vida no serán los que me obliguen a tomar, sino los que decida adquirir. ¿Por qué insistir en formar a las personas? Esto se aplica al buen vestir, la puntualidad, el seguir las reglas, la alimentación correcta, las relaciones, etc.

A la universidad vinimos a aprender teorías, técnicas e información valiosa que nos ayudará. Justamente eso es lo que decidimos –o no- aplicar a nuestra vida como estudiantes. Cada quien sufre las consecuencias según la decisión que haya tomado. Gracias a los profesores que se esfuerzan por enseñar a sus alumnos a pensar, por insistir en que emitan juicios propios, por brindar la información necesaria para lograr la elección correcta; gracias a los que exhortan a los estudiantes a cuestionar lo conocido y estimulan el debate.

Muestren diferentes caminos, sugieran diversas opciones, aconséjennos según les parezca correcto, pero no deseen que vivamos según los estándares de otra persona. Dame opciones, permíteme decidir y por favor, respeta mi opinión, que también soy un adulto.

Usar tu cabeza

Sarah

Se supone que gozamos de una libertad que no se discute, libertad para expresarnos, amar, denunciar, votar, creer, etc., una de las más importantes: PENSAR, usar la cabeza, el cerebro vaya. Pensar, reflexionar cada cosa, cada acto que se nos dice, no absorber como esponjas y tragarlo así tal cual, eso es malo para la digestión cerebral (por así decirlo).
Hemos perdido la capacidad de analizar, porque nos han acostumbrado a darnos todo ya listo para ser digerido, no es así el asunto, la idea de que estemos en este mundo y del derecho albedrío es para no ser maquinitas de nadie, es para aprender a hacer elecciones lógicas e inteligentes si no fuera así, entonces ¿por qué estamos aquí? No habría razón de nuestra existencia, estamos aquí para aprender a elegir lo que nos conviene y sabemos de paso las consecuencias de cada acto mal dirigido.
Observa a tu alrededor, qué es lo qué ves, ¿jóvenes estudiando?¿alumnos dormidos? ¿políticos mentirosos? ¿científicos? Todos humanos. No pierdas esa capacidad analítica con la que se puede llegar a hacer mucho, cosas buenas, cosas malas, de todo, ¿crees que con estar sentado frente a tu computadora y decir sí a todo lo que te den, llegarás muy lejos? No es así, no tengas miedo de decir lo que te incomoda, lo que te disgusta, discute, opina, habla, piensa y actúa. No te acostumbres a la información sin ser procesada, por ahora no te afecta, pero un día cuando te toque elegir por ti solo, verás el daño que te hiciste y dejaste hacer.
No dejes que opaquen tu raciocinio y capacidad de discernimiento.

Lo complicado

Yeya

La función de paternalismo no creo que sea solamente en imponer respeto y autoridad. Queda claro que personas extrañas e indiferentes no pueden llegar a sustituir a una familia, mucho menos imponiendo su autoridad. ¿Cualquiera puede fungir autoridad?

Si es así, entonces todos podemos ser jefes de todos.
En primera puedo decir que si las personas cumplieran su trabajo sin meterse en los asunto de su vecino, creo que las cosas pudieran avanzar con menos ruido.

Las personas creen solucionar todo y que no es necesario ir más arriba por que según ellos perderíamos el tiempo. Supongo que la atención está en todos los jóvenes que pertenecemos a la universidad, pero a decir verdad la atención no está en escuchar y atender las necesidades de ellos, si no solo a respetar y atender a las reglas con una mala interpretación.

Lo más complicado del asunto es que llevan tantos años con el mismo estereotipo que están totalmente convencidos de que así ha funcionado bien y que no hay ninguna contradicción, pero lo que pasa es que los filtros no nos dejan llegar hasta dónde podemos buscar una solución. Aquellos filtros son personas que se han tomado la tarea de informar a los dirigentes que la situación está bajo control, sin ningún percance y sin nada que no esté al alcance de sus manos.

Supongo que al final de todo, la universidad solo trata de crear un ambiente de acuerdo a los principios que predica. Pero cuándo las personas están mucho tiempo en un mismo puesto creo que los objetivos van decayendo por la rutina monótona que se va creando, y no se pretende buscar al culpable si no volver a crear la buena disposición de cooperar tanto en los empleados como en los alumnos.

Bruto, inmaduro

Mer

Lo malo del paternalismo institucional es que no cumple con el principal requisito de un padre: el amor.

Detrás de las buenas intenciones de este método formativo está la injusticia de un reglamento que abusa del alum-no. Lo pone como un estúpido, inmaduro e incapaz de hacer las cosas co-rrectamente. Así que opta por decirle qué pensar e incluso cómo hacerlo.
No se puede olvidar que la universidad debe cumplir primeramente con la fun-ción de hacer pensar a los alumnos. ¿Cómo debe formar la UM? Con la cabeza y no hacer cumplir reglas y tradiciones por mera consecuencia de una obediencia sin sentido. Pero esto ha sido malinterpretado, probablemente por los subordinados.

Aunque el mayor problema reside en nosotros como alumnos. Es más có-modo no pensar, dejar que los demás nos digan cómo hacer las cosas. Lamentablemente esta actitud mediocre solamente causa que nos quejemos por todo pero sin tener la intención de hacer algo para cambiar las cosas.

Volvamos al amor de un padre. Aun-que suene cursi, si en una familia no hay amor se convertirá en un gobierno totalitario. En donde los hijos sola-mente deberán cumplir órdenes –a veces absurdas– y los padres o el padre –quizá la madre– serán los que manden. Dios mismo no actúa como un padre de este tipo. Dejó que muchos de sus hijos se equivocarán, pecaran, arruinarán sus vidas y los amó hasta la muerte. Tal es el caso de David, Salomón, Moisés, etc.

No se puede pretender que los alumnos deban obedecer solamente porque otros dicen que es lo mejor para nosotros. Dios mismo es cuestionado, ¿por qué las reglas y tradiciones que se han impuesto en nuestra institución no?

Tampoco se trata de ser subversivos o confabular. Estamos aquí para ser mejores personas intelectual y espiritualmente. Esto no se logrará recibiendo cátedra sino estudiándola.

No es el qué sino el cómo

Gris

Sonará muy teológico, pero la verdad es que no hay cosa que se tome en cuenta si no se tiene un argumente bíblico. Es como en la vida diaria, es una reacción natural, es una regla de oro. Eso me dice algo: el modo tiene algo que ver.
Algunos dicen que la forma de Dios en la familia se representa por el padre, así nuestra imagen personal de Dios es creada según nos traten y eduquen nuestros padres. Ellos representan el amor, la tolerancia, los con-sejos, la confianza. Es por eso que nos es tan difícil ver esa persona exacta ese ser divino y creador totalmente perfecto y todopoderoso, misericordioso y omnipre-sente.
Dios nos conoce, nos ama y nos da una y otra oportunidad, nos guía con amor y consejos sabios,
permite que seamos sometidos a pruebas pues nos conoce. Nos pone el anillo en el dedo cuando volvemos a él arrepentidos de nuestros pecados.
Nos es difícil verlo por aquella confusión de caracteres, con nuestro padre, y los que quieren ser nuestros pa-dres. Por que les falta algo, el amor genuino que un padre profesa a un hijo, y el verdadero interés de que cambie su vida para bien, por decisión propia.
Creo que aquel que quiera pecar, pecará en lo físico, mental o espiritual en privado o en público, y esa es decisión propia, cosa que siempre ha respetado Dios. Así que, creo que la solución no está en ser más duros para que se siga una línea «con buena disposición» o en tapar lo que sucede, sino en enfocarnos en nosotros mismos y después animar a los demás a seguir el buen ejemplo que uno vive.

Sin título

Iver

¿Por qué le tenemos tanto pavor al debate? Nuestros huesos crujen y las consciencias alarmadas nos invitan a evitar conversaciones tan incómodas cómo ofensivas, por el simple hecho de generar opiniones distintas a las oficialmente establecidas.
Dentro de la burbuja los temas tabúes que nos afectan abundan, hastían y sofocan, pero estamos condicionados a vivir bajo esta maraña de contrariedades dentro de un espectro de meros espectadores, sin capacidad de análisis, argumentación, proposición y acción. Y es que como jóvenes aún tenemos mucho que aprender y nuestros razonamientos son inmaduros y faltos de coherencia. No somos personas, sino mansos borreguitos, necesitados de orientación y manipulación.
Antes de desvariar en asuntos metafilosóficoexistenciales lo primero que nos atañe es nuestra situación actual como estudiantes, sin embargo, el pensamiento crítico se desvanece al introducirnos en asuntos internos, ¿Por qué? ¿Hemos escogido el camino fácil del borreguito apacible? ¿es la ausencia de pensamiento libre una forma de crecimiento como persona y profesionista?
Esta semana hablaremos sobre paternalismo UM, y como siempre las opiniones encontradas no se harán esperar, sin embargo nuestro propósito no es destruir la moral y los valores (opinión superflua y extremista) sino generar debate y activar eso que por comodidad preferimos no utilizar, nuestra cabeza.

Juguemos a la universidad

Mer

Fue creada para que la gente abriera los ojos y dejara de seguir los caprichos de otros; para que el ser le diera un sentido lógico a su existir. La universidad es el lugar en el que se discuten las ideas, en el que se adquiere conocimiento y se forma al alumno para que aprenda a pensar.

No se trata de una utopía sino la razón de ser de la misma institución. Es un lugar para reclamar libertad de pensamiento, misma que otorgó el ser divino; el espacio ideal para dialogar por, y con el conocimiento, con el fin de vivir bajo el raciocinio.

El reto se encuentra en hacer que el individuo comience a utilizar su cerebro y aprenda a decidir. Todo debe comenzar en la cabeza y no a palos. Los gritos y las amenazas no forman, ya lo dijo Maquiavelo, solamente propagan miedo. Este tipo de formación es meramente una muestra de obediencia inconsciente y sin raíz.

La educación que se dedica, no a la manipulación de cerebros sino a la verdadera formación de la razón, trae consigo el sentido de la vida y la dirección de la misma. ¿Qué chiste tiene seguir reglas sin darles un significado y razón de ser? ¿Ya es tiempo de crecer y dejar de jugar a la universidad?

Para Yeya

de la redacción

Un Minuto De Silencio
Encontrar las palabras exactas que consuelen y cumplan con el propósito es difícil. Lo bueno es que tenemos un amigo muy especial que se especializa en decir cosas apropiadas para cualquier momento, no importa de qué tamaño sea la tristeza, una sola palabra de él la mata.

Una vez dijo: Mira, no puedo evitar que sufras, tal vez llores y te lamentes; pero no te preocupes, vas a ver que pronto esa tristeza se convertirá en gozo. Es como cuando una mujer va a tener a su bebé, es un proceso doloroso pero cuando termina se da cuenta que valió la pena (Juan 16: 20, 21).

Aunque muchos de los procesos de nuestra vida duelen, sabemos que hay un final increíble, no hay duda de que vale la pena esperar y pasar por las pruebas. Que no se te olvide.

¿Y mi derecho a decidir?

Sarah

Pertenecemos a un país libre, con la facultad de decidir qué doctrinas seguir y qué pensamientos y actitudes adoptar. Cada quien es responsable de lo que haga, piense y diga. Y como partícipes de esa libertad es obligación de cada individuo asumir las consecuencias de cada acto. Contamos con la capacidad del raciocinio para llegar a nuestros propios juicios, claro que éstos pueden verse afectados por el raciocinio inductivo que nos puede ayudar a tener un panorama más claro, ojo solo ayudar no imponer.

Asistimos a la universidad para capacitarnos en ciertas áreas, para descubrir lo que no dominamos, para definir estrategias de trabajo, etc. No necesitamos una cobija para arroparnos y darnos el calor del hogar que dejamos en aquellos Estados diferentes a este.

Las reglas están escritas, están dichas e incluso algunas impuestas. Nuestro trabajo como alumnos: respetarlas y acatarlas, si no lo hacemos sabemos con exactitud las consecuencias, eso está más que claro. Tenemos boca para hablar, dialogar e interrogar si hay algo que vaya en contra de nuestras garantías, tenemos una mente brillante para escuchar una vez lo que hay que hacer, bueno en algunos casos más de una vez. Aprendemos con facilidad eso de las consecuencias, así que no hay necesidad de tomarnos de la mano y moverla para escribir nuestro propio nombre. Podemos pensar, podemos acatar órdenes, ¿por qué minimizar nuestro individualismo y capacidad de discernimiento? Tenemos cabeza y lo podemos probar.

La neta

Lizo

Para soñar cosas raras me pinto sola. Anoche soñé que llegaba a un lugar muy parecido a la universidad, aunque como todo sueño, se veía borroso y raro.

Caminaba por el campus y mientras pasaba por las oficinas me di cuenta que todas tenían candados y que no podían abrirse por fuera. La gente podía salir pero era difícil entrar. Aunque eso no fue lo que me sacó de onda. Me asomé por una ventana y vi a alguien conocido, sabía quien era pero ahora que trato de acordarme de su rostro no puedo, a la mejor no importa mucho.
Esta persona captó mi atención por que tenía tapones en los oídos, como esos que usan los operadores en los aeropuertos para no lastimarse por el constante ruido. Eso me extrañó un poco por que solo se oían murmullos, no era necesario que usaran esos tapones.

Mientras avanzaba, me di cuenta que la mayoría de las personas tenía esos taponcitos y todos gritaban cosas pero era imposible que oyeran. Me acerqué con una de esas personas y antes que pudiera decirle algo me dijo «no te preocupes, yo te cuido» y me mostró una línea delgada por la que debía caminar. Me dirigí con otros y me dijeron lo mismo y así con los siguientes veinte. Y pensé, ¿cómo puede ayudarme si nunca me escucha y me juzgan si no voy por donde él me dice?
Desperté del sueño, esas cosas no pasan aquí, me siento tranquila.

En el paraíso también viven demonios

Mer

A veces nos cuesta trabajo imaginar que en nuestra pequeña burbuja vivimos humanos comunes y corrientes. Nos parece increíble, si no imposible, que dentro de casa existan bebedores, fumadores, lujuriosos, fornicadores, asesinos, violadores, sicarios, etc.

Pero no se trata de señalar faltas y acabar de raíz con tales vidas miserables, quizá nadie quedaría vivo. Todos somos seres humanos, aún no se sabe de vidas extraterrestres entre nosotros.
Nadie es apto para señalar y apuntar el dedo. Pero tampoco nos podemos tapar los ojos y caminar a ciegas intentando engañar o engañarnos de aquí no pasa nada. No se puede controlar todo, ni a palos, ni a golpes, ni con amenazas. No se puede ejercer fuerza sobre el pecado y dejarlo fuera de la capa frágil de la que está hecha nuestra burbuja.
Este falso paraíso que hemos idealizado está todavía en la tierra, no se ha elevado ni un centímetro del suelo.
Pero este no es un texto pesimista aunque sí realista y tampoco hablaré del acto redentor del Señor porque no es el momento. No hay por qué tener miedo de abrir los ojos, aunque el panorama parezca sangriento y aterrador. Estoy segura que este seudoparaíso tiene un Dios.

¿Desde cuándo somos "más malos"?

Nana

Seguramente has de haber escuchado a tus abuelos decir que antes la cosa era diferente; antes uno podía dejar la puerta abierta y no pasaba nada malo. ¿Qué sucedió? ¿En qué momento de la historia empezaron los delincuentes a irrumpir en las casas? ¿Quién fue el de la idea? ¿Cuándo el narcotráfico ganó terreno, adictos y poder? ¿Desde cuándo el secuestro está de moda? Y es que ya no hay forma de distinguir entre mafia y policía confiable. Vamos de mal en peor, pero ¿qué lo origina?

Unos dicen que es el legado de los hippies, que el lema «make love, not war» no dejó nada bueno a los hijos. Cierto, no todos fueron hippies pero podría ser que tuvieran parte de la culpa.

Otros tantos dicen que la tecnología es la culpable. Eso de que al momento nos podamos enterar qué homicidio se cometió y de qué manera; qué tan bien vive la sociedad en otro lado del mundo, parece no hacernos bien. De hecho, parece que lo vemos como ideas para repetir la acción de una u otra manera. En fin, todo ayuda a la maldad, pero ¿cuándo o cómo ocurrió el cambio?

Trébol

Gris

El 17 de marzo, conocido por muchos como el día de San Patricio, es un día lleno de pretextos para muchos alrededor del mundo para emborracharse con la ya famosa cerveza verde y llevar acabo extravagantes festivales. Pero también es un día nacional irlandés. Es, no solo un festejo de una persona que vivió hace mucho tiempo e introdujo el cristianismo a la isla, sino que es un día en que personas de todo el mundo recuerdan que existe un pequeño país con una cultura muy rica y campos verdes, ya sean nacidos o no en ese país.
Esta costumbre la han adoptado diferentes ciudades del mundo con grandes festivales y desfiles con miles de asistentes cada año. Uno de los símbolos más usados en la actualidad es el trébol. Este se usa en representación del trébol de tres hojas irlandés que usó San Patricio para representar a la trinidad. Actualmente se utiliza como un amuleto de buena suerte (para aquellos que creen en ella).
Lo que necesitamos no es un amuleto, es saber que somos buenos para algo y usar nuestra habilidad creativa para representar algo en que creemos. Este es mi trébol, ¿cuál es el tuyo?

¿Sí o no?

Yeya

¿Crees que vives en una verdadera realidad? Si sí lo crees, entonces no te haz puesto a pensar en todo lo que te invade alrededor, pero si no lo crees entonces sí vives la realidad aún estando alterada. ¿Por qué digo esto? Aunque suena contradictorio es bastante válido estar consciente de la realidad que te presentan tanto la televisión como toda aquella información que te invade con la publicidad y la tecnología, y que influyen en tus ideología quizá sin darte cuenta. Y es que como parte de una sociedad tan involucrada en la información, sabemos lo que hay detrás de muchas cosas y tenemos la certeza de que la realidad se altera por aquellos filtros que nos presentan o a veces que nosotros mismo nos presentamos.

A veces piensas que tienes las cosas a tu alcance, que muchas personas te pueden apoyar con proyectos personales, que por ciertas acciones piensas que no estás solo humanamente. Pero cuando empiezas a hacer uso de esa creencia, es como si te toparas con paredes a tu alrededor y lo peor es que parecen ser muy duras. Empiezas a descartar posibilidades de apoyo, empiezan a agrandarse aún más las limitantes, y duele saber que tu propia casa puede llegar a darte la espalda. ¿Qué haces?
Pero no todo el mundo parece ser de piedra. A la mera hora encuentras a personas que sin pensarlo te dan la mano. Es como si a veces las circunstancias mantuvieran mensajes para darte cuenta que por el camino que vas podría ser el equivocado o lo contrario.

Solamente la vida te va enseñando poco a poco cosillas que de niño no pasaban por tu cabeza, es como si te hicieran madurar a fuerzas, y a veces es necesario que pase eso para poder seguir viviendo.

Había otra vez...

Sarah

Un país al cual le llamaban «el país de la historia y los colores». Se identificaba ante los demás como el más rico en cultura, gente bella, música dulce al oído y una gran historia para ser contada de generación en generación, hasta que un día poco a poco comenzó a perder su color; olvidar su historia y la música comenzó a lastimar los oídos.

Esa música fue sustituida por alarmas de maldad, el color que lo caracterizaba se tornó en grises y rojos y no precisamente en tonos de alegría sino todo lo contrario. La melancolía se respiraba por todos lados, la mediocridad inundaba cada esquina de ese país que un día había sido de los mejores en cultura y de gente bien. La igualdad parecía ser objeto de burlas y había más racismo. En ese momento era un país triste pero feliz de ser así. Se creía el papá de los pollitos, ahora ya era malo, podía comparase con sus vecinos malos y llenos de tecnología, gente sádica y gobernantes que no tenían idea de lo que hacían con su gente. El país ahora se sentía el niño que por fin había entrado a la bolita del niño más temido en la escuela, pero ¡oh! decepción eso no terminaría ahí.

La neta

Lizo

Acabo de despertar de un sueño vespertino, ya hacía falta; claro que lo hubiera preferido sin la pesadilla. Me acuerdo y me da miedo y pido a Dios que nunca se convierta en realidad. 

Me despierto con un calor insoportable (que conste que las hormonas todavía no me achacan) pero, ¡¿cómo es posible?! ¡si me dormí temblando de frío!

Así es Montemorelos con sus climas raros en los que cada día experimentamos un poquito de las cuatro estaciones anuales, para lo cual hay que tener a la mano gorra, bufanda, chamarra, paraguas, botas para lluvia, chanclitas y hasta botas para nieve, solo para rayar un poco en la exageración. Supongo que en varias partes del mundo el fenómeno se repite como disco rayado.

Los cambios climáticos están volviendo loco a nuestro mundo y no es nada agradable. ¿Te imaginas Londres sin lluvia, o Cancún helado o el Sahara lleno de agua? Igual y no estamos tan lejos de que suceda.

Si todos nos pusiéramos las pilas, podríamos sacudirle un poco el daño que le hemos hecho a nuestra bolita espacial, pero es una tarea de lo más difícil porque nunca se nos ha podido convencer a todos de que hagamos lo mismo al mismo tiempo, lugar, etc., siempre habrá uno que otro rebelde.

Regreso a mi sueño, no me gustaría vivir en el mundo de Walle, mejor corro la voz.

Marioneta

Mer

Marco I jugaba con carritos hechos de madera en el jardín de su casa. Su madre lo cuidaba desde la cocina y disfrutaba verlo imaginar historias en miniatura. En su rostro había una cara de ángel, unos ojos negros transparentes, claros y llorones. El viento soplaba jugueteando con su cabellera clara. Era solamente un niño que soñaba con ser hombre algún día.

Marco II veía televisión en la sala del departamento que apenas permitía un poco de oxígeno para cuatro personas. Sus ojos reflejaban imágenes que cambiaban cada 3 segundos sin parar, sin darle un respiro al chamaco. Todo era silencio. En su rostro se mostraba una cara de concentración idiota que no dejaba lugar para la imaginación o los sueños.

Marco V era un niño que vivía con otros niños. Guardaba un arma en sus pantalones y robaba para vivir. El viento con toda su fuerza intentaba jugar con su pelo grueso de mugre. El sol hacia ver su aceitoso pelaje. En sus ojos se reflejaba la sangre de los cuerpos que habían caído derribados por su arma. Sus sueños dejaron de ser sueños, los hacía realidad cada segundo: ya era un hombre.

Perspectiva

Gris

Me han contagiado de tantas ideas y conceptos que no sé cuales son propios, pero lo que si sé, es a lo que quiero llegar. Lo que creo que nos puede llegar a detener es pensar de una forma conformista e indiferente. El no tener ningún tipo de filtro de información, de que creamos todo lo que nos dicen, el hacer caso a ideas que ni siquiera estamos seguros de estar de acuerdo y preguntamos qué será lo suficiente para lograr algo. A veces solo vamos por lo mínimo.
Y creo que en mi forma de ser perfeccionista, es lo que más me frustra cuando quiero hacer algo, pues quiero hacerlo bien. Cuando me dicen que haga algo siempre pregunto: «¿Porqué?». Y se puede escuchar retador y rebelde, pero lo que busco es una respuesta. No de esas a corto plazo, sino las que te dan una buena razón y te convenzan tanto, que promuevas aquello que al principio te negaste a creer. No lo digo solo por las reglas existentes en todos lados, sino por posturas de pensamiento y opinión ajenas y propias. Puedes llegar a conocer tantas cosas y no estar seguro de ello completamente, simplemente son cosas que aceptaste y que defiendes sin conocerlas al cien por ciento.
Busca, investiga, comprueba y defiende. Después haz propia cada idea y concepto.

Perspectiva
por Griselda Rosales

Me han contagiado de tantas ideas y conceptos que no sé cuales son propios, pero lo que si sé, es a lo que quiero llegar. Lo que creo que nos puede llegar a detener es pensar de una forma conformista e indiferente. El no tener ningún tipo de filtro de información, de que creamos todo lo que nos dicen, el hacer caso a ideas que ni siquiera estamos seguros de estar de acuerdo y preguntamos qué será lo suficiente para lograr algo. A veces solo vamos por lo mínimo.
Y creo que en mi forma de ser perfeccionista, es lo que más me frustra cuando quiero hacer algo, pues quiero hacerlo bien. Cuando me dicen que haga algo siempre pregunto: «¿Porqué?». Y se puede escuchar retador y rebelde, pero lo que busco es una respuesta. No de esas a corto plazo, sino las que te dan una buena razón y te convenzan tanto, que promuevas aquello que al principio te negaste a creer. No lo digo solo por las reglas existentes en todos lados, sino por posturas de pensamiento y opinión ajenas y propias. Puedes llegar a conocer tantas cosas y no estar seguro de ello completamente, simplemente son cosas que aceptaste y que defiendes sin conocerlas al cien por ciento.
Busca, investiga, comprueba y defiende. Después haz propia cada idea y concepto.